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Artículo La divulgación científica en el siglo XX: de Wells a Gould

La divulgación científica en el siglo XX: de Wells a Gould

Science popularization in the 20th century: from Wells to Gould | Ricard Guerrero

H.G. Wells, científico y profesor, es conocido por sus obras de ciencia ficción y sus obras de divulgación sobre biología. S.J. Gould, a su vez también científico y profesor, hizo posible que la ciencia además de ser comprensible pudiera ser divertida. La intención de estos autores es poner al alcance del público los conocimientos científicos.

H.G. Wells, a scientist and teacher, is well-known for his works on Science Fiction and his contributions to Popularization of Biology. S.J. Gould, a scientist and teacher as well, made the possibility that Science could be understandable and funny at the same time come true. The aim of these authors was to place scientific knowledge at people reach.

El objetivo de la divulgación científica es facilitar que la sociedad disponga de los conocimientos básicos relacionados con las distintas ramas de la ciencia y de la tecnología. Para lograr ese objetivo es imprescindible la claridad del lenguaje y la utilización de términos y expresiones que puedan ser comprendidos por el público no especializado. Si, además, el texto está bien escrito, gana la lengua y mejora la cultura. Otro aspecto por considerar es la heterogeneidad del público receptor de la divulgación. La composición de ese público incluye personas que, sin ser especialistas, poseen una formación científica que les permite la comprensión de conceptos y relaciones abstractas, pero también aquellos que no han adquirido esa formación, pero cuyo interés puede despertarse con una comunicación científica seria y comprensible. La presentación de los contenidos debe tener en cuenta esas diferencias.

Muchos autores consideran a Galileo (1564-1642) el primer autor de divulgación científica. Con sus obras Dialogo sopra i due massimi sistemi del mondo, tolemaico e copernicano (1632) y Discorsi e dimostrazioni matematiche sopra due nuove scienze (1638) Galileo deseaba acercar la ciencia a la sociedad, especialmente sus nuevas ideas, que disentían del saber oficial. Por eso escribió estas obras en toscano y no en latín, y en forma de diálogo eminentemente didáctico. Desde entonces han sido bastantes los científicos que se han dedicado también a la divulgación.

Durante el siglo XIX surge un género literario en el que se combinan las formas establecidas de la narrativa de ficción con relatos imaginados de la ciencia del futuro. Es la llamada «ciencia ficción» –traducción pésima del inglés science fiction, pero tan arraigada, que es difícil corregirla–. La primera novela de este género fue Frankenstein o el moderno Prometeo (1818) de Mary Wollstonecraft Shelley.

La divulgación científica moderna

El género de ciencia ficción se hace popular con H.G. Wells (Herbert George) (1866-1946), uno de los más famosos entre los primeros autores de ciencia ficción.

Entre sus obras destacan: La máquina del tiempo (1895), La isla del Dr. Moreau (1896), El hombre invisible (1897), La guerra de los mundos (1898) y El primer hombre en la Luna (1901).

Especialmente famosa es La guerra de los mundos desde que Orson Welles, en 1938, la transmitió por radio con tanta convicción que mucha gente creyó que se trataba de una invasión real. H.G. Wells, que ha pasado a la historia de la literatura fundamentalmente por sus obras de ciencia ficción, es coautor de un excelente libro sobre biología: The Science of Life (1929), que escribió con Julian S. Huxley y George Philip Wells. Julian Huxley (hermano de Aldous Huxley, conocido mundialmente por su novela Un mundo feliz [Brave New World, 1932]) fue profesor de las Universidades de Oxford y de Londres, pero es más conocido por su obra de alta divulgación de la teoría de la evolución. G.P. Wells era hijo del propio H.G. Wells y tenía una formación universitaria en biología.

Por medio de esas obras la sociedad tenía conocimiento de los descubrimientos en el campo de la biología, y también de sus consecuencias, aspecto éste en el que más podía intervenir la subjetividad del autor. Los estudios biológicos de la época sólo podían encontrarse en revistas y libros especializados, y estaban expresados con una terminología que era necesario “traducir” al lenguaje corriente. The Science of Life plantea cuestiones que hoy en día aún no están resueltas y que parecen muy actuales: ¿Qué es la vida?, ¿cuáles son sus límites en el espacio?, ¿hay vida fuera de la Tierra? Aunque es un solo volumen, The Science of Life está dividido en nueve «libros»: El cuerpo vivo, Los principales modelos de la vida, El incontrovertible hecho de la evolución, El cómo y el porqué del desarrollo y de la evolución, La historia y las aventuras de la vida, El espectáculo de la vida, Salud y enfermedad, Comportamiento, sentimiento y pensamiento, y Biología de la raza humana. Todo, como podemos ver, plenamente actual.

Como comenta Ramon Margalef en su prólogo a la edición española de La biosfera, de V.I. Verndasky (Argentaria-Visor, Barcelona, 1997) «alrededor de 1930 se editaban en España (principalmente por Espasa Calpe, Labor, Revista de Occidente) traducciones muy correctas de libros científicos que en el momento eran de actualidad, y recuerdo especialmente muchos textos de física y biología. Me parece una deficiencia considerable de la época que estamos atravesando que aquella política de traducciones se haya olvidado. Por supuesto no vale argumentar que la bazofia ‘cultural’ que suele predominar en los medios de difusión actuales puede reemplazar de manera efectiva un contacto más directo con las mentes creadoras de cada época.» Con pocas excepciones, la mayoría de las editoriales ha perdido la aureola de cultura que poseían antaño, cuando la elección de títulos para sus catálogos se basaba ante todo en la calidad de las obras. Se ha producido un movimiento global de acumulación sin selección, mediante absorción de grandes grupos editoriales, que obedece principalmente a las aparentes leyes de mercado. Lo cual, en este campo, supone anteponer el beneficio económico al cultural, sin darse cuenta de que la baja calidad conduce, en un plazo más o menos largo, al cansancio del público. Siguen traduciéndose obras de autores extranjeros, principalmente anglosajones, pero la mayoría son best sellers, obras sobre temas que la presión mediática ha puesto de actualidad en las que el editor apenas arriesga. Estados Unidos, dada su corta historia, no poseía la tradición de divulgación de algunos países europeos, aunque necesitó menos tiempo para tomar la delantera. Cuando Galileo escribió sus Dialogo… y Discorsi…, hacía muy pocos años que el Mayflower había llegado a lo que hoy es Nueva Inglaterra. Y cuando Buffon publicó su magna Historia natural, Estados Unidos era aún una tierra de conquista y asentamiento de los europeos.

Sin embargo, actualmente puede hablarse de una tradición divulgativa, de una «popularización» de la ciencia (popular science es el término inglés equivalente a ‘divulgación científica’) en aquel país. Entre los autores más famosos que se han dedicado a este género científico dentro de la literatura –o género literario dentro de la ciencia– en la segunda mitad del siglo XX destacan dos figuras por su calidad literaria y científica: Carl Sagan (1934-1997) y Stephen Jay Gould (1942–2002). Sagan era catedrático en Cornell University, Gould en Harvard. También es forzoso mencionar a Isaac Asimov (catedrático de Boston University), aunque su obra fue mucho más enciclopédica, más prolija y menos profunda. Todos ellos arriesgaron mucho, porque la divulgación no estaba bien vista en muchos sectores de la comunidad científica académica, que la consideraban una frivolización de la ciencia. A Carl Sagan, en concreto, le costó no ser aceptado nunca como miembro de la Academia Nacional de Ciencias, a pesar de tener méritos científicos suficientes para ingresar en ella.

Carl Sagan, la fuerza de las ideas.

Con la serie televisiva Cosmos, Sagan se arriesgó a ese juicio negativo por parte de sus colegas. Pero el tiempo ha demostrado el valor de su contribución para combatir lo que él llamaba «analfabetismo científico». En esa serie, Sagan exploró los 15 000 millones de años de evolución cósmica; el camino desde el origen del universo al origen de la vida y de la humanidad. Se emitió en sesenta países, con una audiencia que superó los 500 millones de telespectadores. En su versión impresa, ha sido el libro científico más vendido de la historia. Como el mismo Sagan dijo: «La humanidad es como un recién nacido abandonado en un portal, sin ninguna nota que indique quién somos, de dónde venimos, cuál es nuestra herencia ni quiénes nuestros antecesores». Cosmos y otras obras suyas han permitido descubrir parte del misterio que acompaña a ese recién nacido.

En sus últimas obras, Sagan se empeñó en combatir ese analfabetismo científico y desenmascarar la superchería. En El mundo y sus demonios, publicado poco antes de su muerte, expuso la necesidad de poseer unos conocimientos científicos mínimos para combatir los demonios que acechan desde muchos frentes, uno de ellos, el de las pseudociencias.

Stephen Jay Gould, la magia de la conexión

Cuando Gould falleció, el 20 de mayo de 2002, hacía pocas semanas que había aparecido su libro The structure of evolutionary theory, un volumen de 1433 páginas que es una síntesis extensa de sus ideas científicas. Al mismo tiempo, también había publicado un libro de divulgación, I have landed, recordando que su abuelo, un inmigrante judío húngaro, había llegado a Nueva York el 11 de septiembre de 1901 (!). También en 1977, al empezar su carrera literaria, había publicado un libro «científico», Ontogeny and Phylogeny, y otro «divulgador», Ever since Darwin. Aunque no todos los biólogos evolutivos coincidan con Gould, las originales ideas de este paleontólogo sobre macroevolución no pueden dejar de tenerse en cuenta; especialmente la teoría del equilibrio saltatorio, que planteó junto con Niles Eldredge hace treinta años. No obstante, para el gran público, Gould pasará a la historia como el autor de El pulgar del panda, Brontosaurus y la nalga del ministro, La vida maravillosa o Las piedras falaces de Marrakech, que son, entre otros muchos títulos, libros publicados también en español. Sus teorías están explicadas en los centenares de artículos que, desde 1977 publicó en Natural History. Uno de los secretos de su éxito en el campo de la divulgación fue su estilo fresco y divertido, provocador siempre, farragoso a veces, que contribuyó a atraer el interés del público hacia los temas científicos. Y, por supuesto, Gould mantiene que algunas de sus ideas científicas fueron expresadas y desarrolladas por primera vez no en artículos publicados en revistas especializadas, sino a través de esos artículos de aparente divulgación en revistas para el gran público, como la mencionada Natural History, que es la publicación del Museo de Historia Natural de Nueva York.

Algo que hay que tener en cuenta a la hora de comunicar los avances de la ciencia y sus consecuencias sobre la sociedad es la procedencia de esa comunicación. A veces se ha dicho que los científicos o investigadores, aunque sean muy competentes en su campo, suelen ser unos pésimos comunicadores; pero esto, las más de las veces es falso. En general, y salvo excepciones, que siempre las hay, los buenos investigadores tienen la capacidad de adaptarse al receptor al que quieren comunicar sus hallazgos. Otra cosa es que no les interese o se desentiendan debido a experiencias «mediáticas» desagradables, o sencillamente por falta de tiempo. En algún momento habría que hablar de la comunicación científica a la inversa. Explicar las condiciones en las que se desarrolla el trabajo de los científicos en nuestro país. ¿Creen los medios y el público que solamente los científicos que aparecen en televisión, radio o prensa son los que están trabajando y produciendo cosas de interés para la ciencia y para la sociedad? Si esto es así, flaco favor es el que hace la comunicación científica al avance de la ciencia. Y flaco favor se hace a la ciencia si todas las noticias científicas de los periódicos empiezan diciendo «según la prestigiosa revista (Science, o Nature) se ha demostrado científicamente que…», utilizando el argumento medieval de «autoridad» que es la idea principal que la ciencia quiso atacar.

Y, en este mismo sentido, hay que seguir rompiendo una lanza en favor de los investigadores comunicadores que han sido capaces de transmitir el entusiasmo por la ciencia, a partir de sus propias experiencias como científicos, sin necesidad de intermediarios. Entre ellos, es preciso destacar a autores cuyas obras pueden considerarse fundamentales. Algunos combinaron ambas facetas, investigador y escritor científico. Otros, en un momento de su vida, cuando habían adquirido una sólida experiencia optaron de pleno por la literatura científica. De la decisión de unos y otros todos nos hemos beneficiado, ya que han dejado obras que son joyas de la comunicación científica en el campo de las ciencias de la vida.

Ricard Guerrero

Catedrático de Microbiología de la Universidad de Barcelona y Professor of Graduate Studies de la University of Massachusetts-Amherst. Ha sido catedrático de Microbiología de la Universidad Autónoma de Barcelona. Miembro del Institut d’Estudis Catalans, presidente de la Fundación Alsina Bofill, y Fellow de la Linnean Society de Londres. Miembro de la American Academy of Microbiology. Ha sido presidente de la Sociedad Catalana de Biología, vicepresidente fundador de la Sociedad Española de Biotecnología, y actualmente dirige la revista International Microbiology, de la Sociedad Española de Microbiología. Premio Narcís Monturiol de investigación científica de la Generalitat de Catalunya. Autor de 250 artículos en libros y revistas internacionales sobre ecología, genética y fisiología bacterianas. Sus estudios sobre ecología microbiana de las comunidades fotosintéticas anaeróbicas de la zona cárstica de Banyoles y de los tapetes microbianos del Delta del Ebro han contribuido de manera destacada al conocimiento de las primeras etapas de la vida de los microorganismos sobre la Tierra, y a que la comunidad científica internacional estudie esos tipos de ecosistemas. Además de su labor investigadora y docente en microbiología, ha desarrollado diversas actividades en programas de comunicación científica y de percepción social de la ciencia. Actualmente está desarrollando dos proyectos (subvencionado uno por la CIRIT de la Generalitat de Catalunya y el otro por la FECYT, del Ministerio de Ciencia y Tecnología) para enseñanza y actualización de la ciencia y técnica microbiológicas a través de Internet (proyectos MicroNet y MicroBios, respectivamente).

guerrero@retemail.es

Enlaces

La ciencia para todos

Libros de divulgación disponibles online: http://omega.ilce.edu.mx:3000/sites/ciencia/volumen3/ciencia3/menu.html | http://omega.ilce.edu.mx:3000/sites/ciencia/index.html

«La divulgación científica en una sociedad tecnológica», artículo de Manuel Calvo Hernando, presidente de la Asociación Iberoamericana de Periodismo Científico y de la Asociación Española:
http://www.ubp.edu.ar/investigacion/revistas/revista7/art1.html

The decline of the Nineteenth-century popular science tradition, de David J. Rhees (Chapel Hill, 1979):
http://americanhistory.si.edu/scienceservice/thesis/rone.htm

Popular Science Writing Requires Inspiration, Perspiration, de A.J.S. Rayl:
http://www.the-scientist.com/yr1992/may/prof_920511.html

The Origin of Species, texto completo del libro de Charles Darwin:
http://www.literature.org/authors/darwin-charles/

Isaac Asimov
http://webs.sinectis.com.ar/mcagliani/asimov.htm

Web dedicado a este científico y divulgador. Contiene algunos ensayos completos de Asimov:
http://webs.sinectis.com.ar/mcagliani/ensayos.htm

Stephen Jay Gould
The Stephen Jay Gould Archive. Web dedicado a este científico y divulgador. Contiene varios perfiles biográficos y entrevistas, numerosos artículos de Gould, otros sobre su trabajo y algunos artículos de otros autores, sobre evolución, que se consideran históricos:
http://www.stephenjaygould.org

Carl Sagan
The Sagan Planet Walk:
http://www.sciencenter.org/SaganPW/

Breve resumen biográfico. Listado de sus obras. Enlaces a otras webs dedicadas a Sagan:
http://admiralty.pacific.net.hk/~paulchui/sagan.html

Página dedicada a Carl Sagan en el web de The Planetary Society:
http://www.planetary.org/society/tributes/

«Carl Sagan: A Life», artículo del autor de una de los libros biográficos sobre Carl Sagan.:
http://www.lib.berkeley.edu/LDO/bene55/sagan.html

Astronomía
Además de información sobre astronomía, contiene el artículo «Adiós a Carl Sagan»:
http://casal.upc.es/~profx22/astro1.html

Artículo Científicos encuentran “evidencia” de un universo multidimensional dentro de nuestro cerebro

Científicos encuentran “evidencia” de un universo multidimensional dentro de nuestro cerebro

Científicos han hecho un halazgo emocionante al descubrir que el cerebro humano contiene estructuras y formas que pueden tener hasta once dimensiones. Los neurocientificos agradecen los hallazgos diciendo: “Hemos encontrado un mundo que nunca habíamos visto antes.”

Con la ayuda de métodos matemáticos de topología algebraica, científicos encontraron estructuras y espacios geométricos multidimensionales en las redes del cerebro humano.

Según los científicos, un nuevo estudio titulado “Las agrupaciones de neuronas unidas en cavidades, proporcionan un eslabón perdido entre la estructura y la función” han demostrado que el cerebro humano contiene estructuras y formas que pueden tener hasta 11 dimensiones.

Los expertos han declarado previamente cómo se estima que los cerebros humanos contienen 86 mil millones de neuronas, incluidas varias conexiones de cada célula que se expanden y se conectan en todas las direcciones posibles, lo que produce una red celular inmensa que conglomera y nos hace capaces de pensamiento y conciencia.

Ahora, un equipo internacional de investigadores reunidos en torno al proyecto Blue Brain ha obtenido resultados que nunca antes se habían observado en el mundo de la neurociencia, según la investigación publicada en la revista Frontiers in Computational Neurosciense.

Los científicos lograron ubicar estructuras en el cerebro humano que muestran un universo multidimensional, revelando el primer diseño geométrico de las conexiones neuronales y cómo reaccionan frente a diferentes estímulos.

Los investigadores utilizaron métodos de modelado por computadora en profundidad para comprender cómo las células del cerebro humano pueden adaptarse para realizar tareas extremadamente complejas, pero pese a ello la falta de un vínculo formal entre la estructura de la red neuronal y su función emergente que ha obstaculizado nuestra comprensión de cómo el cerebro procesa la información. Ahora este estudio ha acercado más a la descripción de dicho enlace teniendo en cuenta la dirección de la transmisión sináptica, construyendo gráficos de una red que reflejan la dirección del flujo de información y analizando estos gráficos dirigidos utilizando topología algebraica.

El uso de modelos matemáticos de tipología algebraica para describir diferentes estructuras y espacios geométricos multidimensionales en las redes del cerebro humano, se observa cómo se forman las estructuras al mismo tiempo que se entrelazan en una “unidad” que crea una estructura geométrica precisa.

Entre los científicos se destaca Henry Markram, un neurocientífico y director de Blue Brain Project en Lausana, Suiza, dijo en una entrevista: “hemos encontrado un mundo que nunca habíamos imaginado. Hemos descubierto decena de millones de estos objetos incluso en una pequeña partícula del cerebro hasta siete dimensiones. Sin embargo, en algunas redes, incluso descubrimos estructuras de 11 dimensiones”.

La aplicación de este enfoque a una red local de neuronas en el neocórtex reveló una topología de conectividad sináptica notablemente compleja e inédita. La red sináptica contiene una gran cantidad de grupos de neuronas unidas a cavidades que guían la aparición de actividad correlacionada. En respuesta a los estímulos, la actividad correlacionada une las neuronas conectadas sinápticamente en camarillas funcionales y cavidades que evolucionan en una secuencia estereotipada hacia la complejidad máxima. Proponemos que el cerebro procesa los estímulos formando camarillas y cavidades funcionales cada vez más complejas.

Gracias a este método algebraico asistido por ordenadores de alto rendimiento, los expertos pudieron modelar la estructura dentro de un cerebro virtual. Posteriormente se realizaron pruebas en tejido cerebral real para verificar los resultados.

Luego de incluir un estímulo en el cerebro virtual, encontraron que agrupaciones de dimensiones progresivamente “más altas” se compilaban, a estas las llamaron “cliques o camarillas” y que en su interior había “espacios cavities o cavidades (vacíos).” El número de neuronas de una red determina el tamaño de un clique, o una dimensión.

Ran Levi, matemático, coautor y perteneciente a la Universidad de Abardeen expresó: “La presencia de cavidades de alta dimensión cuando el cerebro está procesando información indica que las neuronas en la red responden a estímulos de manera muy organizadas. Es como si el cerebro respondiera al incentivo al construir y luego destruir una torres de bloques multidimensionales, comenzando con barras (1D), tablones (2D), cubos (3D) y luego geométricas más complejas con 4D y 5D. La secuencia de actividad en todo el cerebro se asemeja a un castillo de arena multidimensional que tiene la capacidad de materializarse de la arena y luego desintegrarse.”

Además, los expertos señalan que si bien las formas que son de naturaleza tridimensional tienen altura, anchura y profundidad, los objetos descubiertos por los expertos en el estudio no existen en más de tres dimensiones en nuestra realidad. Sin embargo, los algoritmos matemáticos utilizados para definirlos pueden contener tanto como 5, 6, 7 o hasta 11 dimensiones.

Por otra parte el profesor Cees van Leeuwn, de KU eLeuven, Bélgica, dijo en una entrevista: “Fuera de la física, los espacios de alta dimensión se usan continuamente para representar estructuras de datos complejas o condiciones de los sistemas. Por ejemplo, el estado de un sistema dinámico en el espacio de estado perturbado. El espacio es simplemente la combinación de todos los grados de libertad que tiene un sistema, y su estado representa los valores que estos grados de libertad realmente están asumiendo”, justificando de esta manera la exactitud del cerebro virtual.

Referencias

1 – https://educateinspirechange.org/science-technology/scientists-find-evidence-of-a-multidimensional-universe-inside-our-brain/?fbclid=IwAR3FS9dtJNwBKsCORuL54Tl3utFjYwhizExw-6Nq1wv4Vv7VZ6V56hCbqcM

2 – La topología algebraica ofrece la ventaja única de proporcionar métodos para describir cuantitativamente las propiedades de la red local y las propiedades de la red global que emergen de la estructura local, unificando así ambos niveles. Más recientemente, la topología algebraica se ha aplicado a redes funcionales entre regiones cerebrales usando fMRI (Resonancia Magnética Nuclear por imágenes), y entre neuronas que se registra actividad neuronal, pero las conexiones sinápticas subyacentes (red estructural) eran desconocidas (Giusti, C., Pastalkova, E., Curto, C., & Itskov, V. (2015). Clique topology reveals intrinsic geometric structure in neural correlations. Proceedings of the National Academy of Sciences, 112(44), 13455-13460.).


3 – Reimann, M. W., Nolte, M., Scolamiero, M., Turner, K., Perin, R., Chindemi, G., … & Markram, H. (2017). Cliques of neurons bound into cavities provide a missing link between structure and function. Frontiers in computational neuroscience, 11, 48.

4 – Ver video que acompaña a la nota original: https://youtu.be/ZQTqvv6HHHY

Artículo 4ta Revolución Industrial

4ta Revolución Industrial

Fronteras Sociales de la 4ta Revolución Industrial

Hace casi un siglo comenzaba a gestarse una revolución en la física tradicional, a la luz de nuevas teorías acerca del átomo y la materia, un nuevo modelo atómico era presentado como la manera de concebir y pensar el mundo material; “la realidad” ampliaba sus horizontes y nacía la física cuántica. Apellidos como Schrödinger, Max Plank, Neils Börg y Albert Einstein quedaron vinculados definitivamente con ese momento histórico. A partir de la física toda la ciencia evolucionó a un ritmo que no lo había hecho hasta ese momento. Nuevas tecnologías y materiales se combinaron para reformular casi todo. Pero también la sociedad, la tecnología, la economía y hasta el arte cambiaron porque se caía el viejo paradigma sociocultural y nacía otro capaz de interpretar y transitar los avatares del siglo XX.

Las similitudes entre ese cambio del siglo XVIII y el inminente cambio del siglo XXI nos interpelan en dos cuestionamientos fundamentales que se enunciarán al final de estos párrafos.

Cuando estos grandes cambios ocurren hay generalmente una convergencia de múltiples factores y sectores que confluyen, tanto como nuevas tecnologías que apoyan su surgimiento, Veremos eso en el siguiente cuadro:

1ra Rev.

Inglaterra
siglo XVIII

Telares mecánicos, trenes, barcos a vapor, telégrafo.

Tecnología del vapor  hidráulica – ferrocarril

2da Rev.

Inglaterra

y EE.UU.

Lámpara eléctrica, automóvil, aviones, radio,

Electricidad – Aeronáutica automotriz

3ra Rev.

EE.UU.Japón e Inglaterra

microTransistores, computadoras. Internet Televisores, satelites

Electrónica – Informática

Espacial

4ta Rev.

EE.UU. C.E.E

G 7 – OTAN

industrias 4.0 redes sociales Drones, fibra óptica, Web 3.0.

Genética – I.o.T. Robótica

Biotecnología –Impresión 3D

 

Podemos clasificar esas tecnologías entre aquellas que cambian el mundo físico; la robótica, la biotecnología, la edición genética, la impresión 3-D, por ejemplo y aquellas tecnologías que cambian nuestra relación con el entorno; la domótica, Inteligencia artificial, los blockchains, criptomonedas, realidad virtual, la BigData, Web 5.0.

De algunas tecnologías del siglo XXI, podemos decir que son la profundización de tecnologías ya existentes como la informática o la genética. Pero en otros casos se trata de tecnologías que –con el aporte de supercomputadoras- pudieron vencer un límite físico para ahondar más el dominio de su disciplina, tales como la genética, la biología o la inteligencia artificial.   

Más precisamente, no se trata de que no existan ya OGM {organismos genéticamente modificados}, sino de que ahora la genética es capaz no sólo de prevenir malformaciones potenciales en organismos por nacer. Ya se pueden de diseñar organismos por demanda, esto es, diseñar animales que solo produzcan alimentos específicos o plantas que se adapten a crecer en el desierto, y hasta niños con determinada altura, contextura, cabello y color de ojos.

La edición genética ha dado un salto exponencial con el método CRISPR-Cas9, ya que ha disminuido el coste para secuenciar el genoma humano de 1000 millones de Dls en 2003 a solo mil dólares en 2018, Esto genera condiciones para que laboratorios menos poderosos o emprendedores de la bioeconomía produzcan OGM para sectores interesados. La fuente puede ser orgánica o no pero el diseño a nivel molecular brindará nuevos tejidos y materiales nunca imaginados.

En otro orden de cosas, el fenómeno de la Big Data combinado con las WebcamStreet y los satélites, permite localizar a personas conectadas desde su celular en minutos. Lo que para Orwell en 1984 era ciencia ficción hoy es real politik con los FakeNews. El panóptico de Foulcault se ha vuelto inmaterial e inmanente. La tasa de incremento de datos en la red aumenta día a día, a tal punto que en los últimos 2 años se ha producido más datos que en los últimos 10 años. Eso alimenta la Inteligencia Artificial que aprende de nosotros y nos propone caminos para conducir un auto [googleMap] o nos aconseja como satisfacer nuestros deseos comerciales [BigData], y nos encanta!

 Ahora bien, si estas revoluciones cambian el eje de una tecnología vieja a una nueva, también desactualizan profesiones y generan grandes masas de desempleados. Justo es preguntarse acerca de cuáles trabajos dejarán de existir y cuales surgirán para acompañar los cambios. Para tener una somera idea; muchos médicos especialistas darán lugar a robots con la suficiente capacidad de procesamiento de imágenes y la apropiada experiencia de miles de doctores, transformada en Inteligencia Artificial.

La logística podrá reemplazar sus estibadores con una flotilla de robots que acomoden sus bultos 24dx7h sin jubilaciones nin sindicatos. Ya existe una agricultura sin agricultores, autos sin choferes y firmas digitales sin escribanos; cuantas otras industrias adoptarán ese patrón?

En un plano filosófico también es lícito preguntarse acerca de que tan revolucionaria es esta nueva Revolución?

Si consideramos que muchas cosas que hace 30 años se pensaron como ciencia ficción, hoy ya se venden en sitios especializados, podemos pensar que esta nueva ola de cambios basados en las tecnologías vigentes sí constituye un fenómeno revolucionario. Pero es una revolución “elitista” puesto que incluye solo a pocos.

Por otro lado, que tiene que ver esto con la idea que tenemos de la Industria? La imagen icónica remite a una fábrica con chimeneas y cientos de obreros saliendo apurados, lo que ya es un paisaje raro en muchas ciudades. Será que esta industria necesita poco personal fabril? Que se fabrica en esa industria, son fábricas o volvimos a los talleres artesanales del siglo XIX pero ahora asistidos por computadoras?

Más allá del consabido impacto que las revoluciones imprimen a las sociedades, pensemos un poco en los cambios socioculturales que generaron en su momento las anteriores revoluciones:

La 1ra la revolución, ocasionó una enorme migración desde al campo a las ciudades, con el desarraigo e impacto ambiental que ello generó, tanto en los territorios abandonados como en la enorme aglutinación poblacional de las ciudades de fines del siglo XVIII. El trabajo se independizó de la energía animal para transformar la materia.

La 2da la revolución, le imprimió enorme velocidad a los procesos productivos con el enorme empuje de la electricidad. Paralelo a esto se comenzó a vivir de noche y tuvo su correlato en la familia y las ciudades de principios del siglo XX., trabajar por turnos independientemente de las condiciones climáticas. La tecnología permitió aumentar los niveles de producción y la población trabajadora creció y se formaron sindicatos. La producción en masa generó una cultura del consumo que alimentó las ansias de progreso de las clases medias.

En la 3ra la revolución, ya había conglomerados fabriles y nuevas empresas surgidas con la irrupción de la electrónica y las comunicaciones, la convergencia entre ellas generó las TelComs. El espacio público se amplió y el teléfono móvil brindó espacios de privacidad a miles de personas. Comenzó a crecer la brecha digital y muchos sectores de los deciles de menores ingresos quedaban afuera. El acceso a estas tecnologías comenzó a definir el futuro profesional de los jóvenes, algunos empleos y profesiones se extinguieron y otros nuevos aparecieron.

En la 4ta la revolución, todas las razones y fenómenos de inclusión-exclusión comienzan a marcar dramáticamente una brecha mucho más profunda e irreversible en las sociedades. Porque la velocidad de los procesos de cambio, sumado a la profundización del alcance de las nuevas tecnologías, que ya no sólo expanden la percepción de la materia, sino que también permiten introducirse en la misma estructura de la materia orgánica e inorgánica.

Esta revolución no se desarrolla en la frontera de los países, ni de las ciencias. Se desarrolla en los límites físicos del planeta, las células y las moléculas, sus tecnologías intervienen los genomas rompiendo los ecosistemas y los materiales. La 1ra revolución industrial se llevó puestos a cientos de poblados, pero la 4ta Rev, dejará afuera decenas de países, o sea, cientos de miles de millones de personas. Las promesas de lujo, confort y automatización dejarán fuera de alcance a más del 70% de habitantes del planeta, muy especialmente de los países en desarrollo. Se construirán nuevas murallas tecnológicas entre los que ingresen en ese nuevo paradigma y los que queden estarán resumidos a meras externalidades sociales que harán insustentable ese cambio. Cuál será el rol de los sindicatos, escuelas, asociaciones profesionales y sociedad civil? Aún no se sabe, pero como hace 300 años están en juego las libertades, las igualdades y la fraternidad entre los hombres y mujeres del siglo XXI.

Se podría ahondar más en un raconto sectorizado sobre las ventajas y consecuencias de cada tecnología de la 4RI, aquellas que hoy denominamos de punta, pero soslayando un poco esas maravillas de un mundo hipertecnologizado, nos permitimos plantear los dos interrogantes iniciales.

Interrogante 1: Podremos los seres humanos -conscientes de su destino común- sobreponerse al hipercentrismo tecnológico que gobierna esta “nueva revolución”?

Interrogante 2: Seremos capaces de superar nuestras banderas, idiomas, ideologías y creencias para enfrentar esta crisis con un humanismo de nuevo cuño?
Aquí estamos para dar respuesta a ello.



Bibliografía
:

Schwab Klaus. La cuarta revolución industrial. Editorial El tiempo. 2016

Roncaglia Gino. Seis lecciones de la 4ta Revolución Industrial. Editorial: EDUVIM-2012

Jeremy Rifkin   El fin del trabajo. Editorial Paidos

Michael Foucault. Vigilar y castigar. Editorial Siglo XXI. Buenos Aires. 1976

George Orwell. 1984. PlanetaNet

Artículo Notas de interés

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